lunes, 17 de octubre de 2011

Clamor silencioso por Ruth y José

Clamor silencioso por Ruth y José


Velas blancas y un silencio apenas roto por los disparos de los fotógrafos. Alrededor de 300 personas, según la Policía Local, se reunieron ayer por la tarde en el Parque Cruz Conde para mostrar su apoyo a los familiares de Ruth y José, los dos hermanos de 6 y 2 años que el sábado pasado desaparecieron en ese mismo lugar
. La concentración fue promovida por un grupo de ciudadanos a través de las redes sociales y contó con el respaldo del alcalde, José Antonio Nieto, de varios concejales y de la Plataforma Cordobesa contra la Violencia sobre la Mujer. Cordobeses de todos los barrios, vecinos del Parque Cruz Conde y familias que habían pasado la tarde en la Ciudad de los Niños respaldaron la convocatoria, que fue cubierta por medios de comunicación de toda España. Tras varias pancartas en las que se leía "Córdoba os espera" y "Todos con Ruth y Jose", los asistentes, portando velas blancas, guardaron silencio durante 15 minutos.

"No estaba tranquila en casa y necesitaba hacer algo para apoyar a la familia", explicó Laura Mondéjar, una de las madres que promovió el evento urgenteniñosdesaparecidos en Facebook. La etiqueta tiene ya más de 200.000 seguidores. "Queremos que los familiares se sientan respaldados y que no se vean solos en estos momentos tan difíciles, dijo Mondéjar visiblemente emocionada. La plataforma virtual no pierde la esperanza, y su teoría es que "los niños están vivos, retenidos". "No vamos a parar de momento. Seguiremos demostrando que estamos aquí y los esperamos", añadió. Hoy a las 12:00 habrá otra concentración en el mismo lugar, coincidiendo con la primera manifestación que la familia materna ha convocado en Huelva, donde los pequeños residían con su madre.

El alcalde también mostró sus esperanzas por que la pérdida tenga un desenlace feliz, y confió en que los pequeños regresen "sanos y salvos cuanto antes". Nieto anunció el compromiso del Ayuntamiento de colgar fotos de los dos hermanos en los espacios públicos y en los autobuses de línea, y dijo que ha conversado con la Asociación Provincial de Taxistas para que el sector también difunda las fotografías en sus desplazamientos, algo que muchos profesionales ya hacen a título individual. Nieto destacó que el Cuerpo Nacional de Policía "está haciendo una investigación al límite" que, desgraciadamente, "no permite encontrar una pista fácil", y destacó la "profesionalidad" y el "sigilo" de los agentes. "Esperamos que la pesadilla termine cuanto antes", dijo. Nieto acudió a la concentración arropado por buena parte de su equipo.

La portavoz de la Plataforma Cordobesa contra la Violencia sobre la Mujer, Carmen León, también se sumó al acto. "Hay mucho sufrimiento en la familia. Están pasando unos momentos dificilísimos", dijo. León mantiene contacto directo con la madre de los niños, que la semana pasada denunció por malos tratos psicológicos al padre de los pequeños, del que ha iniciado el proceso de divorcio. "Está muy mal. Ha tenido incluso el teléfono desconectado", dijo. El viernes por la noche habló con ella por última vez. "Si te metes la mano un poquito en el pecho, puedes entender tanto dolor", intentó describir León, para quien "el malestar es máximo".

Entre los asistentes había amigos de la familia materna, como José Luis Valencia, hermano íntimo del tío de los pequeños. "Todos los indicios apuntan a que los niños están vivos y se encuentran con alguien", manifestó. Y confió en que "quien los tenga, sea quien sea, se derrumbe cuanto antes". El domingo pasado, Valencia participó en la pegada de carteles y acudió al estadio de fútbol para difundir la noticia entre los aficionados. Su pareja, Natalia Zitarosa, lamentó el "daño" que causó el viernes el rumor sobre la aparición de los niños en la familia e intentó buscar una explicación: "Es la desesperación de la gente. Hay que ser muy cautos".

Isabel Muñoz, una vecina del Parque Cruz Conde, acudió a la concentración "como abuela de dos niños de la misma edad que Ruth y Jose". Con los ojos enrojecidos, lleva varios días intentando comprender lo "inexplicable": "¿Cómo puede un padre perder de vista a sus dos hijos al mismo tiempo? Dios quiera que aparezcan bien", dijo. A la concentración no acudieron familiares ni allegados al padre, que permaneció en su domicilio.


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