lunes, 27 de agosto de 2012

Ruth y José Un experto nombrado por la acusación particular encuentra restos óseos

Ruth y José Un experto nombrado por la acusación particular encuentra restos óseos


La investigación por la desaparición de Ruth y José acaba de dar un giro de 180 grados después de 323 días y de miles horas de instrucción. Según informaron este domingo fuentes próximas a la investigación, un perito acaba de confirmar que los restos hallados en la hoguera de la finca de los padres de José Bretón en Las Quemadillas pertenecería a los cuerpos de dos niños y no a pequeños roedores como se pensó al principio. Las mismas fuentes detallaron que éste es el resultado del estudio de un perito nombrado por la acusación particular, que pondría de esta manera punto y final a un caso abierto el 8 de octubre del año pasado.


Así todo, en la madrugada de este lunes la familia de Ruth Ortiz habría recibido la confirmación de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía de la aparición de restos de los dos niños encontrados en una hoguera en la finca de Las Quemadillas en Córdoba.

La UDEV ha revelado esta noche que un informe externo encargado por la familia de Ruth Ortiz confirma que los restos óseos recogidos en la hoguera "son de Ruth y José".

Así, fuentes policiales recogidas por Canal Sur también han indicado haber encontrado ADN de los niños, sin confirmar, aún, el lugar, en la misma finca.

Todo hace indicar que pudo haber un error a la hora de analizar aquellos restos óseos encontrados inicialmente en la hoguera, que pudo alcanzar temperaturas superiores a los 800 grados destruyendo gran parte del material orgánico existente.

El hallazgo de los restos humanos se confirmó hace 15 días, pero no fue hasta este domingo cuando a última hora de la tarde trascendió la información, que explicaría por qué el Cuerpo Nacional de Policía no ha buscado en graveras y escombreras de Las Quemadas en la última semana, tal y como estaba previsto. Las fuentes consultadas abundaron en que el informe del perito obliga al Cuerpo Nacional de Policía a repetir la pericial para confirmar los datos; una dificultad añadida es que los restos encontrados no se pueden someter a las pruebas de ADN, pero sí se ha constatado que las muestras pertenecen a dos niños de 6 y 2 años, las edades que, precisamente, tenían Ruth y José.
El paradero de los dos hermanos sería por tanto muy diferente al que cuenta su padre, José Bretón, que desde que denunció los hechos ha mantenido que los niños se le perdieron en un despiste mientras jugaban en el circuito deportivo del Parque Cruz Conde. El informe pericial apunta a que el progenitor habría construido un horno crematorio valiéndose de una chapa y de ladrillos para conseguir una temperatura de más de 800 grados centígrados con el fin de pulverizar los cuerpos de los dos pequeños y borrar huellas.

La madre de Ruth y José, Ruth Ortiz, conoce el resultado del informe desde hace una semana. "La familia está muy mal, aunque esto no nos pilla de sorpresa", dijo este domingo Juan David López, el primo de Ruth. La familia permanece en Huelva, aunque no se descarta que Ruth pueda viajar a Córdoba en las próximas horas. La casa de la familia de Bretón en la calle Don Carlos Romero, en La Viñuela, permanecía este domingo sumida en un silencio absoluto, mientras que en la fachada de la vivienda podía leerse una pintada en la que llamaban "asesino" al progenitor de los niños. El abogado defensor de José Bretón, Baldomero Sánchez de Puerta, no quiso hacer ninguna valoración sobre la información al argumentar que no tenía conocimiento. El subdelegado del Gobierno, Juan José Primo Jurado, también afirmó no tener constancia del informe a última hora de este domingo.

Ruth y José desaparecieron en la tarde del pasado 8 de octubre. Aquel día el padre de los pequeños y único acusado por estos hechos denunció su desaparición, asegurando que los había "perdido de vista" mientras paseaba. Pero con el paso de los días su testimonio se fue quedando sin fuerza, hasta el extremo de que todos los dedos apuntaron hacia él como el principal sospechoso.

José Bretón recogió a sus dos pequeños el día 7 de octubre en Huelva, lugar en el que Ruth y José vivían junto a su madre después de que ésta decidiese poner fin a su relación sentimental. Los pequeños iban a pasar el fin de semana junto a su padre, tal y como éste acordó con anterioridad con Ruth. El día de la desaparición los hermanos pasaron parte de la mañana en casa de su tía Catalina junto a sus dos primos. Después fueron junto a Bretón a la casa de sus abuelos, situada en la calle Don Carlos Romero, desde donde a las 13:30 partieron hacia la finca de Las Quemadillas. Éste fue el último lugar en el que varias personas sitúan por última vez a los pequeños. Tal y como señala uno de los autos del juez instructor del caso, José Luis Rodríguez Lainz, el vehículo del padre llegó a la parcela de los abuelos paternos en torno a las 13:46, pues así lo recogen las cámaras de vigilancia de un centro de inserción social. El padre y los dos pequeños permanecieron en el interior de la finca hasta las 18:00.

Durante esas casi cuatro horas, José Bretón llevó a cabo el plan que supuestamente llevaba ideando desde que Ruth le comunicó que quería poner fin a su matrimonio: acabar con la vida de los dos menores. El único acusado prendería los dos cuerpos en una especie de horno crematorio construido con ladrillos y una chapa. Bretón, además, se deshizo en la hoguera de pertenencias de su mujer.

José Bretón salió de la finca subido en su vehículo pasadas las 18:00. Su destino era el Parque Cruz Conde. Una vez en las inmediaciones de este lugar una cámara de vigilancia de la Ciudad de los Niños, situada a escasos metros del circuito deportivo, lo captó en el interior de su vehículo, en el que supuestamente ya no viajaban Ruth y José. La hoguera de Las Quemadillas llamó la atención de los investigadores desde el primer momento, aunque no ha sido hasta ahora cuando ha salido a la luz el origen de los restos hallados.


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